Fanfic-Loveless
Publicado por xvicosplay93 en Julio 25, 2008
Ritsuka ha crecido y ahora es casi tan alto como Seimei lo era.
Cap.1
Ese día llovía mucho. Las nubes lo tapaban todo y de vez en cuando los truenos se oían rugir. Ritsuka estaba en clase mirando como caía el agua por la ventana. Faltaba poco para que tocara el aviso del fin de las clases y Soubi todavía no aparecía.
A pesar de tener 17 años prefería que Soubi lo fuera a buscar. No le gustaba ir solo a casa y aunque Yuiko y Yayoi siempre se ofrecían a acompañarle hasta casa cuando Soubi no venía, cosa cada vez más frecuente, él se negaba siempre. Les había contado la forma en la que era tratado por su madre, pero una cosa era contarlo y otra cosa que lo vieran, y eso era lo que quería evitar tanto tiempo como fuera posible.Mientras seguía mirando por la ventana sus pensamientos se perdieron en Soubi.
Hace ya 5 años desde que Soubi lo esperó en la entrada del colegio por primera vez. Recordaba ese día con claridad y a veces con cierto dolor.
No sabía por qué no confiaba plenamente en Soubi a pesar de que este le era plenamente sincero y nunca le dijo un “Te amo, Ritsuka” que no fuera sincero. Él también lo amaba aunque no se lo había dicho aún ya que temía que lo abandonara y sentirse otra vez solo como hace ya tiempo con la muerte de Seimei.
El timbre del instituto marcó el final de las clases y también el inicio de un fin de semana.Cogió el paraguas y con el chubasquero ya puesto salio del instituto.
-Ritsuka!!-se oía la voz de la pelirrosa llamándole.
-Hola Yuiko, ¿y Yayoi?
-La profesora le ha pedido que se quede y él me hizo prometer que te acompañaría a casa.
-Lo siento pero no. Iré solo. –afirmó tajante Ritsuka.
-¿Por qué? Lo de tu madre ya lo sé y es por eso por lo que quiero acompañarte. Esa mujer te matará el día menos pensado.
-Quizá sea lo mejor-dijo Ritsuka en un susurro que Yuiko no llegó a oír -Iré solo. No insistas Yuiko.
-Vale, pero si tienes algún problema llámame. Por cierto hace una semana que no veo a Soubi-kun, ¿ha pasado algo?
-No.-contestó fríamente Ritsuka.-Adiós Yuiko.
“Le pasa algo por mucho que lo niegue”-se dijo Yuiko a sí misma.
Ritsuka llegó a casa y lo que vio le dejó sin palabras. Toda la casa estaba destrozada: jarrones, sillas, mesas, puertas, espejos, cortinas…Todo estaba roto.
-Mamá, ¿estás ahí?-preguntó Ritsuka inquieto.
La madre de Ritsuka asomó por la puerta de la cocina con un cuchillo en la mano.
-¡Tú no eres mi Ritsuka! ¡Devuélveme a mi Ritsuka!-Gritó fuera de si.
-Mama, soy yo.-intentó no sonar nervioso.
-¡No!
Y dicho esto se abalanzó sobre Ritsuka intentando clavarle el cuchillo.
Estuvieron un buen rato forcejeando y, a pesar de que Ritsuka era más joven y tenía más fuerza que su madre, un mal movimiento permitió que el cuchillo se le clavara en la cadera. Un grito de dolor se oyó por toda la casa.
-Aaahhh-gritaba Ritsuka intentando apartar a su madre por primera vez a golpes.
Cuando consiguió apartarla solo tubo un instante para arrastrase fuera de la casa y cuando se sintió fuera de peligro paró.
Estaba agotado pero hizo un último esfuerzo y llamó a Soubi.
Había señal pero dudaba de que contestara. Hacía ya algo más de un mes que Soubi, a veces, no contestaba a sus llamadas.
Esta vez hubo suerte.
-¿Si?-se oyó a Soubi preguntar.
-A…a…ayu…dam…-y no pudo decir más ya que calló inconsciente.
-¡Ritsuka!-Gritó Soubi.
-¿Qué pasa?-Preguntó Kio.
Soubi no contestó y fue en su coche, tan rápido como pudo, hasta casa de Ritsuka pero poco antes de llegar vio a un joven tirado en la acera, con un móvil en la mano, que se parecía mucho a Ritsuka. Sangraba muchísimo. Se dio cuenta casi al instante que se trataba de él y paró en seco. Corrió hasta él y vio una herida de cuchillo en la cadera.
Sin decir nada cogió a Ritsuka, lo metió en el coche y saltándose todo tipo de señales y semáforos llegó hasta el hospital.
-¡Qué me atienda un médico ahora mismo!-Gritó derramando lágrimas por sus preciosos ojos azules.
-¿¡Qué ocurre!?-Preguntó un médico alarmado por los gritos de Soubi.
No pudo decir nada más ya que lo que vio lo puso inmediatamente a dar órdenes.
-¡Que traigan ahora mismo una camilla! ¡Que me traigan a los cirujanos ya! ¡Aquí hay un chico gravemente herido!
-¿Hay que operarle?-Preguntó Soubi con el rostro cubierto de lágrimas que se negaban a cesar y totalmente desesperado.
-Si. Si no corre el riesgo de que se infecte la herida y muera. Es una operación sencilla para cerrar la herida pero hay que hacerla rápido.
-Haced todo lo posible, por favor.
La camilla llegó y a lo lejos se veía un grupo de cirujanos preparando el quirófano para la operación.
El médico tomo el pulso a Ritsuka.
-Tiene pulso aunque es muy débil. Hay que darse prisa.
Esto solo inquietó más a Soubi.
Un grupo de médicos llevaron la camilla hasta el quirófano y Soubi aprovechó para llamar a Kio.
-¿Soubi?-Preguntó Kio extrañado.
-Ven rápido al hospital. Ritsuka…-Y se echó a llorar.
-Ya voy ¿En qué hospital estás?
Soubi le dijo el nombre del hospital y en 20 minutos Kio apareció corriendo por los pasillos cuando vio Soubi llorando intensamente. Se acercó y lo abrazó fuertemente.
-¿Qué ha pasado?-le preguntó Kio a Soubi.
-Ritsuka hace poco que ha salido del quirófano.
-¿Del quirófano?-dijo extrañado Kio.
-Si. Ahora está inconsciente. Según los médicos gracias a que tenían sangre suficiente para transplantarle se pudo salvar y aproximaron un día de inconsciencia. Dicen que es un milagro que esté vivo. Un poco más y no hubieran podido salvarle.
-Tranquilo Soubi. Ya verás como todo se arreglará.
-Si le pasara algo me moriría…No podría vivir ni aún recibiendo una orden suya de no morirme.
-Eso no pasará.
-Entremos a la habitación, por favor.
Entraron a la habitación y encontraron a Ritsuka conectado al suero y a otro montón de cables que se encargaban de avisar a los médicos del más mínimo cambio.
Soubi se sentó junto a Ritsuka, en la cama. Kio cogió una silla y se sentó cerca de Soubi.
Pasaron toda la noche ahí. Soubi se negaba a comer y a dormir y hacía solo 10 minutos que había dejado de llorar cuando una enfermera llegó junto con él medico y desconectaron la respiración artificial.
Kio durmió un poco. A la mañana siguiente Kio encontró a Soubi durmiendo medio echado, medio sentado, junto a Ritsuka mientras cogía suavemente la mano del pequeño, porque a pesar de que tenía 17 años seguía siendo el pequeño de Soubi.
Soubi despertó cuando notó que la puerta de la habitación se abría y por ella entraban Yuiko y Yayoi.
-Nos llamó Kio anoche y nos avisó de esto. Vinimos en cuanto pudimos. ¿Qué ha pasado Soubi?
-No lo se.-dijo todavía algo dormido.-Pero me arriesgaría asegurar que fue la madre de Ritsuka.
-¡¿Qué?!-Se oyeron a la vez las voces de Yuiko, Yayoi y Kio, el cual a pesar de todo no había preguntado.
-Ouh…-se oyó una débil voz.
-¡Ritsuka! ¡No te muevas!-dijo con una sonrisa en la cara y con voz claramente autoritaria.
-¿Soubi?-Preguntó un confundido Ritsuka.
-Si, mi amor. Estoy aquí. Kio, avisa a un médico inmediatamente.
Al poco apareció Kio seguido de un médico.
-Este muchacho tiene una suerte increíble. Un poco más arriba y lo habría dejado herido de muerte. Ahora necesitará por lo menos un mes de reposo, aquí en el hospital, y después volvería a casa y reposaría ahí. Su madre seguro que lo cuida muy bien.
-¡No!-Grito Soubi notablemente irritado-¡No pienso permitir que vuelva con esa loca!
-¿Perdone? ¿Se encuentra bien?-preguntó el médico extrañado por la reacción de Soubi.
-No. No estoy bien.-Dijo con tal calma que a todos se les heló la sangre.-Mi novio se encuentra en el hospital vivo de milagro porque la loca de su madre-dijo haciendo énfasis en loca-lo ha apuñalado. Ahora doctor,-dijo si cabe más frío aún-¿puede pensar por un instante que pueda estar bien?
-No, pero no se que tiene que ver esto con su novio.-dijo el médico no se había enterado del todo de lo dicho por Soubi.
-Él es su novio.-dijo Yuiko señalando a la cama en la que Ritsuka descansaba escuchando todo pero sin fuerzas como para decirle a Soubi que no llamara loca a su madre.
-¿De veras? Pues entonces irá a su casa dentro de un mes.
-Nosotros nos vamos-dijo Yayoi después de un rato. Se sentía incómodo en esa situación.
Yuiko, Yayoi y Kio se fueron pero este último volvió cuando fue a su casa a coger ropa para él y para Soubi.
Al mes ya dieron el alta a Ritsuka, pero todavía lo mantenían observado.
Kio decidió quedarse hasta que Ritsuka estuviera totalmente recuperado para después irse a un piso cercano a la casa de Soubi.
No pasó mucho tiempo hasta que se recuperó y entonces Kio se fue.
A la madre de Ritsuka la internaron en un psiquiátrico donde le diagnosticaron escrizofenia en su fase más avanzada.
Ya pasaron casi tres meses desde aquel incidente y las cosas entre Ritsuka y Soubi mejoraron mucho. Soubi iba a recoger a Ritsuka al instituto y juntos se iban.
Yuiko y Yayoi empezaron a salir y muy a menudo quedaban con Soubi y Ritsuka.
Kio trabajaba de profesor de Arte en un instituto cercano al de Ritsuka y Soubi se convirtió en un pintor que empezaba a ver la luz.
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Julio 25, 2008 en 12:27 am
jeje, bueno ahora si ya vas a poder subir todos los aportes ke kieras, bueno un saludo.
Julio 25, 2008 en 12:55 am
orales ora si todo mas organisadito
weno
sopres
adios
Julio 25, 2008 en 1:12 am
Bueno haber primeor que nada felicidades porque el fic es de que los lees y te puedes ir creando los esecenarios en la mente ^^ eso es lo que me agarda de lso fic’s. Luego la historia tiene mucho seguimiento y aqune es corta tiene de todo hasya el nudo y su buen desenlace, asi que esperamos muchos mas aporte de tu parte ^^, muchas felicdades!! me gusto el trama ^^! y aunqe es yaoi merece la pena su leida sale nos vemos pronto y muchos saludos adios!!
Lloyd
Julio 25, 2008 en 2:18 am
es yaoi????????????????????????????????????????? jajaja soy alergico al yaoi
Agosto 14, 2008 en 12:35 am
kiaaaaaaaaaaaaaaa
esta genial!!!
pobre soubi como lloraba
pero al final se quedo con su amado ritsuka
besos